RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Siempre estás en mí
Cierro los ojos,
y siento cual murmullo tu sonrisa;
pienso en mis días,
no sé si pueda verte regresar,
esta angustia que habita conmigo
escucha la promesa,
cuando al partir dijiste:
-volveré.
Y te busco en la sombra de la tarde,
en el regato donde te ibas a bañar,
te siento mirando los nidales
entre las tejas rotas de tu alar,
o entre las descolgadas madreselvas
donde las golondrinas suelen anidar.
Eras tú, hospedaje de mi alcoba,
llenabas de calor a mi aposento,
único ser con el que muy contento
escribía mis versos,
y en tu boca, se llenaron de arpegio.
Bajo la lluvia leías, y bebías
el húmedo temblor de mis poemas,
saboreando el aroma de tu pelo,
me agredía un liviano frenesí
y el vino de tus labios
me embriagaba de amor;
es por esa tormenta,
que siempre estás en mí.
Ramiro Ponce P.
y siento cual murmullo tu sonrisa;
pienso en mis días,
no sé si pueda verte regresar,
esta angustia que habita conmigo
escucha la promesa,
cuando al partir dijiste:
-volveré.
Y te busco en la sombra de la tarde,
en el regato donde te ibas a bañar,
te siento mirando los nidales
entre las tejas rotas de tu alar,
o entre las descolgadas madreselvas
donde las golondrinas suelen anidar.
Eras tú, hospedaje de mi alcoba,
llenabas de calor a mi aposento,
único ser con el que muy contento
escribía mis versos,
y en tu boca, se llenaron de arpegio.
Bajo la lluvia leías, y bebías
el húmedo temblor de mis poemas,
saboreando el aroma de tu pelo,
me agredía un liviano frenesí
y el vino de tus labios
me embriagaba de amor;
es por esa tormenta,
que siempre estás en mí.
Ramiro Ponce P.
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