jalvarez_delgado
Poeta veterano en el portal
Un beso trajo otro
y otro beso más,
y este trajo un beso
de miel ardiente,
y este trajo uno
más urgente
y otro mas intenso
y uno más furioso
y otro
y otro beso.
Cada beso después del anterior
era más fogozo,
más prolongado,
y el próximo más ardiente aún.
Mis manos y sus manos
frotaban los cuerpos
que en un reposo simulado
yacían en la pequeña cama
buscando clandestina actividad.
Subió la temperatura en la
húmeda y fría pieza,
yo y ella ardiamos en promesas silenciosas,
y cuando me pego el salto
no se podía!
estaba en su tercer día
de su periodo.
y otro beso más,
y este trajo un beso
de miel ardiente,
y este trajo uno
más urgente
y otro mas intenso
y uno más furioso
y otro
y otro beso.
Cada beso después del anterior
era más fogozo,
más prolongado,
y el próximo más ardiente aún.
Mis manos y sus manos
frotaban los cuerpos
que en un reposo simulado
yacían en la pequeña cama
buscando clandestina actividad.
Subió la temperatura en la
húmeda y fría pieza,
yo y ella ardiamos en promesas silenciosas,
y cuando me pego el salto
no se podía!
estaba en su tercer día
de su periodo.