Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Sutil, fugas, languida y silenciosa,
al vuelo entre las flores mariposa,
que en tus ojos ríes la primavera,
y al borde de una rosa persevera,
por un beso perfecto y delicioso ,
del labio del rosal maravilloso.
Cuanto me enamoras en la locura,
del manantial, el cielo y la dulzura,
que guardas en tu pecho sigilosa,
de la noches sin rumbo tan celosa,
de las furias del viento y la tormenta,
que al final a tus pies huelen a menta.
Siento roja el alma, así estrepitosa,
al verte volar junto a esas rosas,
que al jardín amandote le cultive,
y que en mi anhelo busco te cautive,
el perfume que al aire le regala,
mi vida suspendida por tu gala.
Hermosa mariposa enamorada,
del jardín de la flor y la alborada,
es por ti que en mi casa he percibido,
como mi corazón ha sucumbido,
y las mañanas tengo desdichadas,
si me falta la magia de las hadas.
al vuelo entre las flores mariposa,
que en tus ojos ríes la primavera,
y al borde de una rosa persevera,
por un beso perfecto y delicioso ,
del labio del rosal maravilloso.
Cuanto me enamoras en la locura,
del manantial, el cielo y la dulzura,
que guardas en tu pecho sigilosa,
de la noches sin rumbo tan celosa,
de las furias del viento y la tormenta,
que al final a tus pies huelen a menta.
Siento roja el alma, así estrepitosa,
al verte volar junto a esas rosas,
que al jardín amandote le cultive,
y que en mi anhelo busco te cautive,
el perfume que al aire le regala,
mi vida suspendida por tu gala.
Hermosa mariposa enamorada,
del jardín de la flor y la alborada,
es por ti que en mi casa he percibido,
como mi corazón ha sucumbido,
y las mañanas tengo desdichadas,
si me falta la magia de las hadas.
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