Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
DEJO CAER LAS PALABRAS...
Dejo caer las palabras
para que revienten los ojos
y unjan con ámbares
la pasión
por un día moribundo que palpita.
El tiempo cuela la esperanza,
aún hay dolores y premuras.
Finaliza a cuentas gotas
el mercurio de la hora.
Somos ya el frágil abecedario que debe aprenderse con lágrimas enfermas.
Escribo el temblor,
la mano de un niño
que deplora el estallido de un globo,
la estadía paralela en los colores.
En mi cuaderno hay gaviotas arrastrando cieno, lamas pudibundas.
Copio un resumen
la legislatura de un cielo inútil e intransigente.
Dejo caer las palabras para que reinventen la luz, la expriman.
Unjan de ambrosía la adolorida costura de mi hoja.
Quiero reedificar el silencio en mis pupilas.
Dejo caer las palabras
para que revienten los ojos
y unjan con ámbares
la pasión
por un día moribundo que palpita.
El tiempo cuela la esperanza,
aún hay dolores y premuras.
Finaliza a cuentas gotas
el mercurio de la hora.
Somos ya el frágil abecedario que debe aprenderse con lágrimas enfermas.
Escribo el temblor,
la mano de un niño
que deplora el estallido de un globo,
la estadía paralela en los colores.
En mi cuaderno hay gaviotas arrastrando cieno, lamas pudibundas.
Copio un resumen
la legislatura de un cielo inútil e intransigente.
Dejo caer las palabras para que reinventen la luz, la expriman.
Unjan de ambrosía la adolorida costura de mi hoja.
Quiero reedificar el silencio en mis pupilas.