el poema es mi mundo
Poeta asiduo al portal
Fin de un ciclo de amor
Se ha perdido el tiempo
en mi mente longeva
tu amor también se fue
mi nariz esta encorvada
brisas de ancianidad
demuestra mi flacidez
Pero mi amor, que es tuyo
jamás se perderá, nunca renunciara
y mantendrá el recuerdo de los días vividos
en tiempos de amor, sin desolación
sin penas ni dolor
Hoy se acaba el ciclo
de nuestro bello idilio
pues la vida es así
No se puede cambiar
no se puede comprar
ni pedir por favor
Se comienza el idilio
con un sinfín de alegría
se termina el encuentro
y el final es dolor
Se derrumban murallas
se desploman castillos
que dieron forma ostentosas
de límpidas pompas
La corona de azar
el anillo amarillo
el frondoso bouquet
todo queda en el cuadro
que adorna la pared
Mas las bellas caricias
y el amor de verdad
queda siempre en el gusto
y en los labios marchitos
Los que estando arrugados
y mustios de vida
jamás borraran
de sus huecas arrugas
el sabor del amor
si es amor de verdad
Hoy te marchas sin mí
y me dejas aquí
pero pronto estaré
cortejándote allí
Donde dios te resguarda
como joya de orfebre
que dedicó su destreza
a la piedra más bella
que encontró en el ribete
Luis César González Moya
Se ha perdido el tiempo
en mi mente longeva
tu amor también se fue
mi nariz esta encorvada
brisas de ancianidad
demuestra mi flacidez
Pero mi amor, que es tuyo
jamás se perderá, nunca renunciara
y mantendrá el recuerdo de los días vividos
en tiempos de amor, sin desolación
sin penas ni dolor
Hoy se acaba el ciclo
de nuestro bello idilio
pues la vida es así
No se puede cambiar
no se puede comprar
ni pedir por favor
Se comienza el idilio
con un sinfín de alegría
se termina el encuentro
y el final es dolor
Se derrumban murallas
se desploman castillos
que dieron forma ostentosas
de límpidas pompas
La corona de azar
el anillo amarillo
el frondoso bouquet
todo queda en el cuadro
que adorna la pared
Mas las bellas caricias
y el amor de verdad
queda siempre en el gusto
y en los labios marchitos
Los que estando arrugados
y mustios de vida
jamás borraran
de sus huecas arrugas
el sabor del amor
si es amor de verdad
Hoy te marchas sin mí
y me dejas aquí
pero pronto estaré
cortejándote allí
Donde dios te resguarda
como joya de orfebre
que dedicó su destreza
a la piedra más bella
que encontró en el ribete
Luis César González Moya