Amarilys
Romántica soñadora
Pues...
¡Se abre la puerta de madera !
« Ven amigo mío, sígueme,
el interior es oscuro
pero proba fortuna,
anda en el pasillo,
cruza el espejo,
el candelabro dorado
espera ser encendido...
Las llamas de las velas,
en un estremecimiento
de aire pesado,
te regalan fantasía,
reminiscencia de amor...
De repente las imágenes,
de un tiempo pasado,
de un recuerdo perdido,
bailan en el pasadizo,
bailan en tu memoria:
vuelves a ver su rostro.
Como una nube, su mano
con delicadeza,
en tu mejilla se posa,
en el temblor
de su suave perfume.
A través de esa visión
os reconocéis
y por la emoción
os comunicáis.
¿Puedes por fin admitir
esa sensación de ser
infinitamente amado
cuando está contra ti
estrechada?
Las velas ya están apagadas
y hace un poco frío
detrás de la puerta de madera,
ya no hay abrazo...
Queda en tu mano
la pluma de poeta
para que puedas escribir
para que ella pueda leer...
La historia de esa mujer
que siempre te ha amado
que te ha guardado en su alma
en su lejano pasado,
y ha transcendido el tiempo
para venir, un instante,
detrás de la puerta de madera
acurrucarse en tus brazos...
Una última vez...
©
¡Se abre la puerta de madera !
« Ven amigo mío, sígueme,
el interior es oscuro
pero proba fortuna,
anda en el pasillo,
cruza el espejo,
el candelabro dorado
espera ser encendido...
Las llamas de las velas,
en un estremecimiento
de aire pesado,
te regalan fantasía,
reminiscencia de amor...
De repente las imágenes,
de un tiempo pasado,
de un recuerdo perdido,
bailan en el pasadizo,
bailan en tu memoria:
vuelves a ver su rostro.
Como una nube, su mano
con delicadeza,
en tu mejilla se posa,
en el temblor
de su suave perfume.
A través de esa visión
os reconocéis
y por la emoción
os comunicáis.
¿Puedes por fin admitir
esa sensación de ser
infinitamente amado
cuando está contra ti
estrechada?
Las velas ya están apagadas
y hace un poco frío
detrás de la puerta de madera,
ya no hay abrazo...
Queda en tu mano
la pluma de poeta
para que puedas escribir
para que ella pueda leer...
La historia de esa mujer
que siempre te ha amado
que te ha guardado en su alma
en su lejano pasado,
y ha transcendido el tiempo
para venir, un instante,
detrás de la puerta de madera
acurrucarse en tus brazos...
Una última vez...
©