Abrahám Emilio
Emilio.
El sol se sienta en la láctea balanza
de capricornio
alejándose, llorando truenos y nubes,
arco-íris no
tienen el color
son dos hamacas:
sí, aquellas donde descansa
mi néctar poético..
¡ya no quiero llorar!
Junio y Agosto están llorando por caminos al sur
y mis ojos son dos eternos cementerios,
las insolencias de mis lagunas
estancan la escarapela del
amor perenne...
¡óyelo tú!, ya no quiero llorar
por tus crucifijos y por una letra ilegible
por la metempsicosis de lo imposible...
Aplaudo con ironía los celestiales crotos
que son cabelleras del destino;
no quiero llorar, pero la ansiedad
esta embalsamando,
trasmitiendo,
gritando la pena en abanicos
que mojan lágrimas.
Como un volcán
así lloran las lágrimas,
suena un disparo al tímpano
por resignación
y sintiendo penas en un hospital
que son las costillas que guardan el corazón.
Varado con los brazos del ente
y del amor ya no enamorado,
cada perfil es una historia
porque una estrella me entierra.
¡ya no quiero llorar por amor!¡ya no!
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© Todos los derechos reservados INDECOPI-PERU 2016.
Todos los poemas forman parte del libro Nikita próxima a escribir en 3 años
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Anthony Acosta Pérez (Antorcha)