Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Penetro en la oscuridad de los garitos con nombre
bebiéndome las miradas que se beben la mía,
un cigarrillo en la puerta de la noche
que sabe a soledad compartida
me anima a soñar con ella,
puede ser cualquiera, unos labios sin llave,
unas piernas con escalera, una risa contagiosa,
unos ojos profundos para perderse en ellos…
pido otra copa de deseo y la miro como baila,
como se ríe de sus minutos que vienen y se van de los míos,
la sonrío desnudando mis intenciones
y ella gira y gira erizando mis pensamientos
que la acarician funcionando a tope:
“practicar sexo esta noche con ella sería insuficiente,
necesitaría varias lunas sembradas de mañanas
para contarle quien soy y lo que quiero,
para conocerla un poco… “
Se sienta a mi lado…
- ¿me invitas a una copa?
- si, si me dices tu nombre
- Andrea
- ¡camarerooo…!
bebiéndome las miradas que se beben la mía,
un cigarrillo en la puerta de la noche
que sabe a soledad compartida
me anima a soñar con ella,
puede ser cualquiera, unos labios sin llave,
unas piernas con escalera, una risa contagiosa,
unos ojos profundos para perderse en ellos…
pido otra copa de deseo y la miro como baila,
como se ríe de sus minutos que vienen y se van de los míos,
la sonrío desnudando mis intenciones
y ella gira y gira erizando mis pensamientos
que la acarician funcionando a tope:
“practicar sexo esta noche con ella sería insuficiente,
necesitaría varias lunas sembradas de mañanas
para contarle quien soy y lo que quiero,
para conocerla un poco… “
Se sienta a mi lado…
- ¿me invitas a una copa?
- si, si me dices tu nombre
- Andrea
- ¡camarerooo…!