NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Madrugada eterna, despierta sin consuelo,
ni escondite, ni un cohete a la luna,
madrugada macabra vigila mi duelo
y se compadece y me acompaña a llorar.
Qué lento pasa el tiempo en los recuerdos...
Qué lenta pasa la vida cuando estamos a oscuras...
Qué dolor miserable me recorre por las coyunturas,
dislocando mis sentimientos y dejándome incapaz.
Para mitigarme un poco, escribo...
Escribo a manera de analgesia paliativa,
escribo porque ya no me queda más nada
por hacer con esta triste vida mía.
Escribo porque no tengo sueño,
porque no tengo hambre, porque está lloviendo,
afuera en la calle como en mi alma,
porque algo tengo que hacer, o ir muriendo.
Insomnio, reflejo de la ansiedad siniestra,
de un deseo insatisfecho, castigado,
de la nostalgia sorda y descompuesta
que queda del fracaso y la frustración.
Las primeras luces del amanecer
dejan aclarar la vista en este cuarto solitario,
y duelen los ojos de llorar y no ver,
y llega el sueño tardío añorando otra vez el anochecer...
ni escondite, ni un cohete a la luna,
madrugada macabra vigila mi duelo
y se compadece y me acompaña a llorar.
Qué lento pasa el tiempo en los recuerdos...
Qué lenta pasa la vida cuando estamos a oscuras...
Qué dolor miserable me recorre por las coyunturas,
dislocando mis sentimientos y dejándome incapaz.
Para mitigarme un poco, escribo...
Escribo a manera de analgesia paliativa,
escribo porque ya no me queda más nada
por hacer con esta triste vida mía.
Escribo porque no tengo sueño,
porque no tengo hambre, porque está lloviendo,
afuera en la calle como en mi alma,
porque algo tengo que hacer, o ir muriendo.
Insomnio, reflejo de la ansiedad siniestra,
de un deseo insatisfecho, castigado,
de la nostalgia sorda y descompuesta
que queda del fracaso y la frustración.
Las primeras luces del amanecer
dejan aclarar la vista en este cuarto solitario,
y duelen los ojos de llorar y no ver,
y llega el sueño tardío añorando otra vez el anochecer...
Última edición: