José Galeote Matas
Poeta que considera el portal su segunda casa
FRAGMENTOS HISTÓRICOS(años del 72 al 78)
Llora la imagen de Cristo,
han profanado su templo
los sicarios del sistema,
no es incienso lo que flota,
es desalojo, anatema.
Puertas abiertas, ya salen
los que han desafiado,
con rabia, con impotencia
y el corazón angustiado.
Enfrente, las formaciones
de autómatas manejados
por los poderes de siempre,
mas que serán derrotados.
Miedos, carreras y gritos,
hay obreros voladores,
pues dispararon al aire
y trajeron estertores.
Hemos cambiado de escena,
es de noche en la ciudad,
trece almas camaradas
transcriben con ansiedad.
En los muros y paredes,
vigilando las esquinas,
denuncian comunicados
de autoridades mezquinas.
Hay que tomar precaución,
pues camaradas cayeron
escribiendo con su sangre
aquello en lo que creyeron.
Y de día, con el barrio alborotado,
seguidos de ciudadanos valientes,
se enfrentan a los perros inclementes
con el puño bien alzado.
De aquellos días de esperanzas,
y de miedos, y de gozos,
de luchas por ideales,
están llenados mis ojos.
José Galeote Matas (España)
han profanado su templo
los sicarios del sistema,
no es incienso lo que flota,
es desalojo, anatema.
Puertas abiertas, ya salen
los que han desafiado,
con rabia, con impotencia
y el corazón angustiado.
Enfrente, las formaciones
de autómatas manejados
por los poderes de siempre,
mas que serán derrotados.
Miedos, carreras y gritos,
hay obreros voladores,
pues dispararon al aire
y trajeron estertores.
Hemos cambiado de escena,
es de noche en la ciudad,
trece almas camaradas
transcriben con ansiedad.
En los muros y paredes,
vigilando las esquinas,
denuncian comunicados
de autoridades mezquinas.
Hay que tomar precaución,
pues camaradas cayeron
escribiendo con su sangre
aquello en lo que creyeron.
Y de día, con el barrio alborotado,
seguidos de ciudadanos valientes,
se enfrentan a los perros inclementes
con el puño bien alzado.
De aquellos días de esperanzas,
y de miedos, y de gozos,
de luchas por ideales,
están llenados mis ojos.
José Galeote Matas (España)
P.D. Este poema no se entiende bien si no aclaro mi situación personal en aquellos tiempos. España hervía, y en los últimos años del franquismo y en los dos siguientes a la muerte del asesino Franco, cientos de miles de trabajadores se lanzaban a las calles en manifestaciones contra la dictadura (sus últimos coletazos tras la muerte del dictador, fueron horribles). Habían obreros “”voladores””, pues los “”grises””, la policía franquista, disparaba, curiosamente, “”al aire”” (según los comunicados de los tiranos) pero morían obreros alcanzados por las balas.
Muchas veces, los manifestantes se refugiaban en las iglesias de los pocos curas que no obedecían las directrices del franquismo y/o de sus obispos (que esos curas, a los que admiro y recuerdo con lágrimas en los ojos, estén en el Cielo de Cristo en el que creían; fueron valientes, justos, honrados, y, sobre todo, solidarios, y verdaderos cristianos) bien en situaciones puntuales y límites, bien en actitud de premeditada permanencia, junto a sus mujeres e hijos, como reclamo a la conciencia del resto de trabajadores. Respondíamos llevándoles alimentos y agua para que aguantaran lo más posible. Los “”grises””, muchas veces, lanzaban gases dentro de esas iglesias (las de los curas “”rojos”” en su léxico macarra) y esperaban a que salieran los rebeldes para masacrarlos. Yo, formaba parte de una cédula de un Partido izquierdista, afín al Partido comunista, junto a 12 camaradas más, en la clandestinidad, y ejercíamos nuestra labor de concienciación entre los vecinos en el barrio obrero de Barcelona en el que vivía.
Conseguimos concienciar a la gente, y nuestro barrio fue uno de los más activos en la oposición férrea a las injusticias de los fascistas-derechistas, a costa de correr riesgos, incluido el de perder la vida. Y algunos camaradas de otras cédulas en otros barrios, la perdieron mientras escribían en las paredes al amparo de la noche, mas que no fue suficiente amparo… un descuido, y aparecían los “”grises””, disparando a matar, primero disparaban, después, preguntaban, si aún quedaba alguien allí a quien preguntar.
Ahora, me siento muy triste al ver que aquella lucha, no ha servido para nada, pues siguen mandando los mismos fascistas-derechistas (y con el consentimiento del Pueblo, que es lo que más me duele) … Si llego a ver el futuro, no sé si habría sido un luchador….que, por cierto, también lo fui por el Estatut d’autonomía de Catalunya….¡¡pero por el Estatut!! ¡¡no por este despropósito secesionista!! (Muchos de los que son ahora separatistas, estaban bien recogidos en sus sillones frente a la tele, mientras yo, hijo de emigrantes andaluces, luchaba, exponiendo su vida, por la justicia social y por el reconocimiento a la pluralidad de España, a la idiosincrasia catalana, como gallega, andaluza, vasca, o castellana.......Como dijo Don Quijote a Sancho…””cosas veredes”””, y ya he visto suficientes en mis 67 tacos