TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lubricando el arco de la luna
refulges entre las sábanas,
que, con descortesía, se han
plasmado a la orilla de mis besos
empalagando las horas
con la luz de tus calores.
La certeza de este amor que sangra,
decide remendar un sonido
con la envoltura de las manzanas de
tus labios, entre los celos de la hoguera
(alimentando de pasados)
al recuperar su fuego en la alborada
para maquillar en silencio
los rubores del deseo.
Ven y camina descalzo sobre los
mantos tibios de la noche
que se empalma con mis huellas
al cubrirte de fragancias enraizadas
de verdad, de esperanza y ansiedad callada.
Blanca N. García G.
TARDE GRIS
Última edición: