John Mejía
Poeta asiduo al portal
Mancuerna de sol y luna,
en ti entrelazadas manos,
un delta hacia el mar abierto,
y un beso sella a tu estampa.
Transparente silueta, mujer:
de brillantes tonos te vistes,
y entre nubes tormentosas,
tus naguas de tornas grises.
Y en la cumbre de mi pensar,
conquistadora te sientes,
haciendo mi entraña hablar,
en mi lenguas extranjeras.
Y es poesía que hoy te escribo,
entre reglón y reglón,
pensando que es mi corazón,
recinto tu presencia.
Porque es inmenso el sentir,
cuando te pones hermosa,
cuando decides salir,
de tu aposento de rosas.
Vivir es poder sentirte,
de lejos tiembla mi entraña,
cuando caminas esbelta,
en la calzada de mi alma.
Mancuerna de verso y pluma,
manantial y noche de luna,
cuando presencio tu entrada,
como una canción de cuna.
en ti entrelazadas manos,
un delta hacia el mar abierto,
y un beso sella a tu estampa.
Transparente silueta, mujer:
de brillantes tonos te vistes,
y entre nubes tormentosas,
tus naguas de tornas grises.
Y en la cumbre de mi pensar,
conquistadora te sientes,
haciendo mi entraña hablar,
en mi lenguas extranjeras.
Y es poesía que hoy te escribo,
entre reglón y reglón,
pensando que es mi corazón,
recinto tu presencia.
Porque es inmenso el sentir,
cuando te pones hermosa,
cuando decides salir,
de tu aposento de rosas.
Vivir es poder sentirte,
de lejos tiembla mi entraña,
cuando caminas esbelta,
en la calzada de mi alma.
Mancuerna de verso y pluma,
manantial y noche de luna,
cuando presencio tu entrada,
como una canción de cuna.