Sofía Valera
Poeta recién llegado
Salpicada de ausencia
me recibe el nuevo día
regando las gardenias
que hacen brisa mis pupilas,
llegándome tu mirada
bajo este invernadero,
llena de esperanza
demostrándome tu afecto.
Tus manos fueron como ellas,
blancas como algodón,
únicas en su belleza,
bañadas solo de amor.
Tu perfume dulce vive
sobre todas las que miro
!es tan inconfundible...
que no sentirlo es delito!
Mi alma vive en solitario
en alboradas como esta,
el fogón, la chimenea, el patio,
esta grande y añeja mesa...
Aquí tomábamos el café
recién hecho en la leña,
con el pan untadito de miel
mientras resolvíamos problemas.
...A diario te arropo en mis manos
guardándote en mi memoria
bajo este cenit soleado
que me hace sentir melancólica.
me recibe el nuevo día
regando las gardenias
que hacen brisa mis pupilas,
llegándome tu mirada
bajo este invernadero,
llena de esperanza
demostrándome tu afecto.
Tus manos fueron como ellas,
blancas como algodón,
únicas en su belleza,
bañadas solo de amor.
Tu perfume dulce vive
sobre todas las que miro
!es tan inconfundible...
que no sentirlo es delito!
Mi alma vive en solitario
en alboradas como esta,
el fogón, la chimenea, el patio,
esta grande y añeja mesa...
Aquí tomábamos el café
recién hecho en la leña,
con el pan untadito de miel
mientras resolvíamos problemas.
...A diario te arropo en mis manos
guardándote en mi memoria
bajo este cenit soleado
que me hace sentir melancólica.
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