Violeta
Poeta que considera el portal su segunda casa
I
Preciso caminar
por tu bosque nocturno,
en la sed helada de tu susurro.
II
Preciso contemplar
el paraíso de lo perdido
sin caer en un abismo.
III
Preciso amarte
y de tu cáliz sagrado
ser el trébol anhelado.
IV
Preciso eso y más
que el trigo rubio de mi campo
sea refugio de tus penas, tu manto.
V
-Dormid-
en el pasto,
en la hierba
que no quema,
en los recuerdos marchitos
que son infinitos.
VI
-Secad-
mi llanto derramado en tu mano,
-Cantad-
el silbido de tu aliento tibio.
VII
Es tu verdad
mi oscuridad
donde preciso
el grito de tu amor prohibido.
Preciso caminar
por tu bosque nocturno,
en la sed helada de tu susurro.
II
Preciso contemplar
el paraíso de lo perdido
sin caer en un abismo.
III
Preciso amarte
y de tu cáliz sagrado
ser el trébol anhelado.
IV
Preciso eso y más
que el trigo rubio de mi campo
sea refugio de tus penas, tu manto.
V
-Dormid-
en el pasto,
en la hierba
que no quema,
en los recuerdos marchitos
que son infinitos.
VI
-Secad-
mi llanto derramado en tu mano,
-Cantad-
el silbido de tu aliento tibio.
VII
Es tu verdad
mi oscuridad
donde preciso
el grito de tu amor prohibido.