La antesala del azufre

Marla

Poeta fiel al portal
¿Ha de ser siempre así?:
como un golpe en la mandíbula
del cielo
un avispero en las venas,
balada de colmillos,
negro aliento,
eterna agonía del Adiós
abortado.

Luego la nada

Nadie...

Díme,
Alicia mía,
nuestra,
tú, que te pronuncias
tras la piel del espejo,
¿Dónde puedo rescatar tus reliquias
sino
en la antesala del azufre?

Allí se posó el polvo de los sueños
naufragados,
en partituras de luz supervivientes
al suicidio del tiempo.

En ese vaho de infancia donde asoma,
pálida,
la dicha
(azul talado prematuramente
por la verdad implacable
de la tierra).

Es en la antesala del azufre
donde se atrinchera la nostalgia;
donde atenuamos con ráfagas de ayeres
el hambre pertinaz
de la memoria.






 
Última edición:
¿Ha de ser siempre así?:
como un golpe en la mandíbula
del cielo
un avispero en las venas,
balada de colmillos,
negro aliento,
eterna agonía del Adiós
abortado.

Luego la nada

Nadie...

Díme,
Alicia mía,
nuestra,
tú, que te pronuncias
tras la piel del espejo,
¿Dónde puedo rescatar tus reliquias
sino
en la antesala del azufre?

Allí se posó el polvo de los sueños
naufragados,
en partituras de luz supervivientes
al suicidio del tiempo.

En ese vaho de infancia donde asoma,
pálida,
la dicha
(azul talado prematuramente
por la verdad implacable
de la tierra).

Es en la antesala del azufre
donde se atrinchera la nostalgia;
donde atenuamos con ráfagas de ayeres
el hambre pertinaz
de la memoria.





Buscar en ese conjuro de Alicia y ver que los ayeres se han
ahogado, insistencia de un sueñño que es himno para la
memoria de los espejos sin arrugas. felicidaes una obra
exquisita,, ductil y que pertenece a otro reino. luzyabsenta
 
¿Ha de ser siempre así?:
como un golpe en la mandíbula
del cielo
un avispero en las venas,
balada de colmillos,
negro aliento,
eterna agonía del Adiós
abortado.

Luego la nada

Nadie...

Díme,
Alicia mía,
nuestra,
tú, que te pronuncias
tras la piel del espejo,
¿Dónde puedo rescatar tus reliquias
sino
en la antesala del azufre?

Allí se posó el polvo de los sueños
naufragados,
en partituras de luz supervivientes
al suicidio del tiempo.

En ese vaho de infancia donde asoma,
pálida,
la dicha
(azul talado prematuramente
por la verdad implacable
de la tierra).

Es en la antesala del azufre
donde se atrinchera la nostalgia;
donde atenuamos con ráfagas de ayeres
el hambre pertinaz
de la memoria.





Tu poesía siempre es de lujo y desde luego se viste con los mejores versos. En este poema ese toque de tristeza es un broche de oro. Encantada de leerte. Abrazo grande.
 
¿Ha de ser siempre así?:
como un golpe en la mandíbula
del cielo
un avispero en las venas,
balada de colmillos,
negro aliento,
eterna agonía del Adiós
abortado.

Luego la nada

Nadie...

Díme,
Alicia mía,
nuestra,
tú, que te pronuncias
tras la piel del espejo,
¿Dónde puedo rescatar tus reliquias
sino
en la antesala del azufre?

Allí se posó el polvo de los sueños
naufragados,
en partituras de luz supervivientes
al suicidio del tiempo.

En ese vaho de infancia donde asoma,
pálida,
la dicha
(azul talado prematuramente
por la verdad implacable
de la tierra).

Es en la antesala del azufre
donde se atrinchera la nostalgia;
donde atenuamos con ráfagas de ayeres
el hambre pertinaz
de la memoria.







Excelentes imágenes poetisa, llenas de magia y de sentido.

Aplausos!!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba