Sofía Valera
Poeta recién llegado
Recuerdo las alboradas de mayo,
lo feliz que te hacía ir por el campo,
notaba tu sonrisa tras la ventana
acercándote con tus clavelitos blancos,
se veían luminosos sobre la mesa,
resaltaban tus ojos, el café y el pan,
hacías que el desayuno fuera poema
o una oda donde en ella veía el mar,
me viene aquel tiempo maravilloso
al zambullirnos sobre océanos de lunas,
que nos regalaron momentos fogosos
cuando nuestras manos se dieron ternura,
ahora mis pupilas son leves imágenes
surtidas de largos ocasos de invierno,
de caudalosos ríos mudos sin cauce,
donde tus ojos son estrellas en el cielo.
Última edición: