Abner
Poeta fiel al portal
Desconocidos
Lobo
No abras mi libreta, no te gustara ningún poema,
ni me mires fijamente, sé que no quieres conocerme.
No confíes en mí, yo no confió en nadie,
ni suspires por mí o perderás el aire.
No escribas nuestras iniciales, yo borro tus mensajes,
antes que mis labios te engañen, que tus pasos no me señalen.
Debes alejarme, no se querer, no pido ni demuestro interés.
confesado, no disparo, pero claro, doy la vida por mis hermanos…
Lo malo de dar buenos abrazos
es que se hacen escasos…
así que si ves entre mis cuentas tus meses,
no subestimes al poeta que pide que regreses.
No debía insistir, pero no me se rendir,
no te preocupes por mí, disfruta lo que nos separe.
Déjame sentado solo, como lo pedí,
desde aquí te veré como la única del baile.
Suelta mis manos, guarda tus besos,
si quisiera tus besos, estuvieras lejos,
lejos, tanto como te quiero;
lejos como la luna en el cielo.
Dios, muchas gracias, diseñe una pista,
donde sean imposibles mis fallas…
Dios, aun me amas, es que en esta historia,
la luna y el planeta ya no bailan…
No es que no me importe nadie, no lo vean de ese modo…
es que siento que hay personas que se tornan para uno en todo
que no todo lo que brilla es oro…
pero cuando en tu vida es lo único que brilla, lo consideras un tesoro.
Una sonrisa falsa que jura no serlo,
sin fuerzas hace el esfuerzo de esconderlo,
respirando gemas, derritiendo piedras,
el espejo ansia ver cómo te quiebras,
pero antes de tirarle lágrimas al piso,
tira golpes a la pared donde deje escrito,
las lágrimas de felicidad no existen,
se fingen, igual que esta sonrisa triste.
Lobo
No abras mi libreta, no te gustara ningún poema,
ni me mires fijamente, sé que no quieres conocerme.
No confíes en mí, yo no confió en nadie,
ni suspires por mí o perderás el aire.
No escribas nuestras iniciales, yo borro tus mensajes,
antes que mis labios te engañen, que tus pasos no me señalen.
Debes alejarme, no se querer, no pido ni demuestro interés.
confesado, no disparo, pero claro, doy la vida por mis hermanos…
Lo malo de dar buenos abrazos
es que se hacen escasos…
así que si ves entre mis cuentas tus meses,
no subestimes al poeta que pide que regreses.
No debía insistir, pero no me se rendir,
no te preocupes por mí, disfruta lo que nos separe.
Déjame sentado solo, como lo pedí,
desde aquí te veré como la única del baile.
Suelta mis manos, guarda tus besos,
si quisiera tus besos, estuvieras lejos,
lejos, tanto como te quiero;
lejos como la luna en el cielo.
Dios, muchas gracias, diseñe una pista,
donde sean imposibles mis fallas…
Dios, aun me amas, es que en esta historia,
la luna y el planeta ya no bailan…
No es que no me importe nadie, no lo vean de ese modo…
es que siento que hay personas que se tornan para uno en todo
que no todo lo que brilla es oro…
pero cuando en tu vida es lo único que brilla, lo consideras un tesoro.
Una sonrisa falsa que jura no serlo,
sin fuerzas hace el esfuerzo de esconderlo,
respirando gemas, derritiendo piedras,
el espejo ansia ver cómo te quiebras,
pero antes de tirarle lágrimas al piso,
tira golpes a la pared donde deje escrito,
las lágrimas de felicidad no existen,
se fingen, igual que esta sonrisa triste.
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