lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Abriste los ojos al rocío de la mañana
en una primavera cuajada de lirios,
de espigas verdes y tilos.
Tu mirada revoloteó cual mariposa,
pincelando de celeste
las serenas horas.
Y recuerdo tu sonrisa,
alegre, y limpia...
cual naciente estrella.
Más ahora, tu mano resuelta
me brinda nueva primavera,
una flor y un suspiro...
en las frondas del destino.
Y mis pies recorren la senda
ingrávidos y sutiles,
sabiendo que a lo lejos
se perfila un rostro,
al que amo sin reposo.
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