Él que en mi espacio es astro azul
y en sus manos mariposas
de polvo libidinosas
vierten estrellas de tul.
Él que me ciñe a su silueta
y su pecho entre cenefas,
radiosas mis lunas menguan
cual odaliscas inquietas,
meciéndose en sus latidos
de sonrojados brezos
y florecen los cerezos
al compás de mil gemidos.
Él que en su hielo me hace fuego
y por debajo de mi ombligo
es delicioso abrigo,
mi semidios latino y griego.
Safety Creative/Todos Los Derechos Reservados
Sigo, porque se me fue el primer comentario (espero que lo leas) antes de acabarlo, y no hay manera de ""copiar, eliminar, pegar, y seguir"", como bien se puede hacer en Facebook. Esto lo debería de contemplar la Administración y facilitarnos la tarea, pero bueno, estará inmersa en otras tareas.
Bien, sigo, recomponiendo lo último:
""Él, que me ciñe a mi silueta,
y EN su pecho, entre cenefas,
radiosas mis lunas menguan
cual odaliscas inquietas,""
Fíjate en las comas que faltaban en tu estrofa original (y que yo he puesto) y en ese "en" (puesto en mayúsculas para llamar tu atención) que es necesario para salvar la buena sintaxis y la mejor semántica.
""meciéndose en sus latidos
de sonrojados brezos...,
y florecen los cerezos
al compás de mil gemidos""
Simplemente, he puesto una pausa larga (tres puntos y coma, es pausa larga) donde considero que debe haberla, para dar mayor fuerza a los dos versos siguientes.
Él, que en su hielo me hace fuego,
y debajo de mi ombligo (sin el "por"". Ese "por", sobra)
es UN delicioso abrigo (hace falta ese "un" para salvar el ritmo, y , además, es correcto tanto sintácticamente como semánticamente)
ÉL, mi semidiós, latino y griego. (Ese "él" que he puesto con mayúsculas para llamar tu atención, es necesario si quieres cerrar el poema con toda la fuerza e intensidad requeridas. Es un recurso de repetición para dar mayor énfasis, como númen y culmen, al anhelo que atraviesa tu alma femina, poética y casi mística.
Espero que acojas mi ayuda con bondad e indulgencia. Y al margen de todo ello, tal cual ya está el poema, es elevado, es precioso, es emotivo, conmueve, es delicioso, es altamente lírico, por lo que si no deseas mejorarlo en cuanto a los ritmos de entonación y perfección sintáctica ( que en eso se basan mis observaciones) , da igual, seguirá siendo un poema digno, alto, y noble.
Besos, preciosa sirena allende los mares, besos en alas de los vientos.