Otra bala

gatoazul

Liquido hipsters por placer
Los resultados fueron concluyentes.

De regreso a casa, observé discretamente tu abstraído semblante. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador "positivo", bajo tu nombre.

Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.

Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba la culata con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.
 
Genial. Y ese final contundente y trágico.

EStoy escuchando al Rober, te lo dejo, me gustó como me acompañó con el relato,
mi espíritu imperecedero. Igual no tiene que ver con la historia o si, yo que se.
No estoy para pensar.
Saludito.

 
Los resultados fueron concluyentes.

De regreso a casa, observé discretamente tu abstraído semblante. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador "positivo", bajo tu nombre.

Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.

Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba la culata con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.

Excelente micro, redondo y con una buena trama. Felicidades!!

Palmira
 
Genial. Y ese final contundente y trágico.

EStoy escuchando al Rober, te lo dejo, me gustó como me acompañó con el relato,
mi espíritu imperecedero. Igual no tiene que ver con la historia o si, yo que se.
No estoy para pensar.
Saludito.


Encaja bien con el relato, aunque son historias diferentes y temo que nada festivas. Ambas dos. :(
Gracias por pasarte, Elena.
 
Los resultados fueron concluyentes.

De regreso a casa, observé discretamente tu abstraído semblante. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador "positivo", bajo tu nombre.

Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.

Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba la culata con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.
Muy bueno, compañero,un corto que yo prefiero visualizar en blanco negro
y disfrutarlo en pantalla grande.
Saludos...
 
Tragico. Pero la belleza que representa tu descripción ... Es hermoso..

Hasta las mayores tragedias pueden generar emociones y sentimientos, porque -y no es ningún tópico- lo hermoso no está en el relato, sino en los ojos del que mira.
O de quién lee.
Gracias por pasar a leer, crystaldoll. :)
 
Última edición:
¡¡Genial micro gatoazul!! describe maravillosamente bien la desesperación ante ese disparo pero sobre todo las ganas de morir con él.
un placer leerte Poeta
Saludos y buen día

Muchas gracias, compi.
Gracias por tus, siempre, amables comentarios. :)
 
Los resultados fueron concluyentes.

De regreso a casa, observé discretamente tu abstraído semblante. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador "positivo", bajo tu nombre.

Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.

Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba la culata con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.
Conmovedor relato que en un mudo vacio va rellenando un
guion de inmensas secuencias de desesperacion que se
aglutinan en ese disparo. el fallo fue que no habia tantas
balas. felicidades por la idea y desarrollo. luzyabsenta
 
Conmovedor relato que en un mudo vacio va rellenando un
guion de inmensas secuencias de desesperacion que se
aglutinan en ese disparo. el fallo fue que no habia tantas
balas. felicidades por la idea y desarrollo. luzyabsenta

Gracias, LUZYABSENTA. Gracias otra vez por pasar por aquí.
 
Los resultados fueron concluyentes.

De regreso a casa, observé discretamente tu abstraído semblante. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador "positivo", bajo tu nombre.

Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.

Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba la culata con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.

El final no puede ser más dramático. Creo que nuestra existencia continúa, más alla de la muerte, en todo lo que amamos; puesto que somos todo lo que amamos.

Buen relato. Salud y ventura.
 
Los resultados fueron concluyentes.

De regreso a casa, observé discretamente tu abstraído semblante. Con asombrosa serenidad, tu mano izquierda sostenía el papel con membrete del hospital donde podía leerse aquél devastador "positivo", bajo tu nombre.

Al caer la tarde, cuando los últimos rayos del sol se cernían, imposibles, sobre el tejado, escuché aquél estruendo seco. Corrí hasta el dormitorio y empujé la puerta interrogando tu nombre, lo hice con la lentitud y el miedo de quien teme enfrentarse al horror.

Tendida sobre la cama, tu mano derecha aún sujetaba la culata con firmeza, mientras que la izquierda sostenía una nota donde me pareció leer la palabra 'amor'. Un mechón de pelo sanguinolento caía sobre tu frente, al tiempo que el cañón humeante y tu boca, tantas veces mía, exhalaban un último suspiro.

Justo antes de que una brutal hipotensión me estampara contra el suelo, recuerdo haber deseado que el tambor contuviera, al menos, otra bala.


Breve relato que contiene de todo, amor, horror, impotencia, etc. Un verdadero gusto haber pasado por sus letras. Saludos.
 

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