Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cincuenta motivos para huir de la angustia
cincuenta peldaños para subir a la gloria
cincuenta cuentos de hadas
cincuenta miradas para vestirte de novia.
Cincuenta razones para sonreír este día
cincuenta soles para alumbrar la vida,
cincuenta ríos de agua dulce
cincuenta besos con lengua, cincuenta caricias.
Cincuenta grilletes que me aten a la felicidad
cincuenta te quiero conmigo,
cincuenta fábulas, cincuenta bautismos,
cincuenta las veces que ando sobre ti.
Cincuenta rosarios, cincuenta castigos,
cincuenta los nombres que usé sin apellido,
cincuenta moretones que me dejaste anoche
cincuenta blasfemias, cincuenta gemidos.
Ni veinte ni treinta,
ni cuarenta ni diez,
cincuenta las veces que me he caído
cincuenta las veces que recobré la fe.
Cincuenta piruetas, cincuenta mentiras,
cincuenta las cosas que he descubierto
que ocultaba mi vida,
cincuenta piropos, cincuenta gobiernos,
cincuenta las luces que alumbran mi infierno.
Cincuenta expresiones de odio y de amor
cincuenta las veces que he pedido perdón,
cincuenta kilos de menos
los que llevo en mi alma desde que conocí
que Dios escucha a los malos además de a los buenos.
Ni veinte ni treinta,
ni cuarenta ni diez,
cincuenta veces que voy a decirte
que ayer murió la tristeza
y que hoy resucita tu fe.
Cincuenta encuentros, cincuenta refugios,
cincuenta ángeles rezando por ti,
cincuenta milagros, cincuenta bandidos
que robaron la oscuridad que no te deja creer.
cincuenta peldaños para subir a la gloria
cincuenta cuentos de hadas
cincuenta miradas para vestirte de novia.
Cincuenta razones para sonreír este día
cincuenta soles para alumbrar la vida,
cincuenta ríos de agua dulce
cincuenta besos con lengua, cincuenta caricias.
Cincuenta grilletes que me aten a la felicidad
cincuenta te quiero conmigo,
cincuenta fábulas, cincuenta bautismos,
cincuenta las veces que ando sobre ti.
Cincuenta rosarios, cincuenta castigos,
cincuenta los nombres que usé sin apellido,
cincuenta moretones que me dejaste anoche
cincuenta blasfemias, cincuenta gemidos.
Ni veinte ni treinta,
ni cuarenta ni diez,
cincuenta las veces que me he caído
cincuenta las veces que recobré la fe.
Cincuenta piruetas, cincuenta mentiras,
cincuenta las cosas que he descubierto
que ocultaba mi vida,
cincuenta piropos, cincuenta gobiernos,
cincuenta las luces que alumbran mi infierno.
Cincuenta expresiones de odio y de amor
cincuenta las veces que he pedido perdón,
cincuenta kilos de menos
los que llevo en mi alma desde que conocí
que Dios escucha a los malos además de a los buenos.
Ni veinte ni treinta,
ni cuarenta ni diez,
cincuenta veces que voy a decirte
que ayer murió la tristeza
y que hoy resucita tu fe.
Cincuenta encuentros, cincuenta refugios,
cincuenta ángeles rezando por ti,
cincuenta milagros, cincuenta bandidos
que robaron la oscuridad que no te deja creer.