Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Las baldosas siempre están ahí,
los edificios no se mueven,
las farolas tampoco,
eres tú el que caminas sin rumbo,
soledad en tu bolsillo izquierdo,
tu corazón al ralentí,
las palomas se apartan a tu paso,
esto es normal con todos lo hacen,
pero el cielo está gris llorón
y la tarde se muere poco a poco
en tus huellas perezosas
sin destino,
recorres estas calles
buscando una salida
que no existe
porque para ti
nunca existió.
los edificios no se mueven,
las farolas tampoco,
eres tú el que caminas sin rumbo,
soledad en tu bolsillo izquierdo,
tu corazón al ralentí,
las palomas se apartan a tu paso,
esto es normal con todos lo hacen,
pero el cielo está gris llorón
y la tarde se muere poco a poco
en tus huellas perezosas
sin destino,
recorres estas calles
buscando una salida
que no existe
porque para ti
nunca existió.