Maria Lourdes
Poeta fiel al portal
Tus alas has cerrado a mi encuentro
vivo el día a día sin aliento,
pensando en que fallé
y como mantenerte contento.
La vida se me a ha ido
en tu eterno castigo
y para mi desgracia no consigo
ni un instante dejar de añorar tu abrigo.
Pero esperar en ti es tocar un muro,
tan alto, tan fuerte, tan duro,
como esperar que el sol traiga el frío
así de difícil es esperar contigo.
Ni tus alas blancas,
ni tu amor tardío
podrán madre nunca
derribar el muro que has construido.
vivo el día a día sin aliento,
pensando en que fallé
y como mantenerte contento.
La vida se me a ha ido
en tu eterno castigo
y para mi desgracia no consigo
ni un instante dejar de añorar tu abrigo.
Pero esperar en ti es tocar un muro,
tan alto, tan fuerte, tan duro,
como esperar que el sol traiga el frío
así de difícil es esperar contigo.
Ni tus alas blancas,
ni tu amor tardío
podrán madre nunca
derribar el muro que has construido.
Última edición: