El angel RENE
Poeta adicto al portal
Tres y cinco,
aún no raya el alba,
un grito desesperado
se ahoga en mi garganta,
el dolor me lacera,
siento que se me escapa la existencia,
no encuentro como apagar este dolor
que carcome mis tendones y huesos,
mi piel casi desgarrada
acelera los latidos de mi corazón,
estoy al límite de la inconsciencia.
Tirita mi mentón en síncopa percusión
presagio la presencia de la muerte,
¡Acecha! ¡Sigilosa me susurra!
¡Pronto irás conmigo!
Tres y quince, un tic tac,
minutos como proyectiles
atormentan mis sentidos,
jadeo, transpiro, vacilo,
un lamento expira en mi campanilla,
sin eco, sin resonancia.
Sudor frío recorre mi frente,
me ahogo entre lamentos silentes
quiero escapar de mi cuerpo,
¡No estar aquí!
Mi carne magullada supura ansiedad
¡No encuentro paz!
Mis ojos lúgubres parpadean cansancio y sal,
¿Un abrazo ayudaría?
¡Lo dudo!
¡Quiero dormirme ya!
Quiero escuchar: "Requiéscat in pace"
¡Quiero oír tu voz por última ocasión!
¡Quisiera sentir tu boca por postrimera vez!
Necesito que tus labios me digan:
¡Vete a descansar!
Ya lo nuestro no puede ser verdad.
Tres y treinta, la noche avanza a cuentagotas,
¡Qué suplicio!
¿Cuándo amanecerá?
Ya el reflejo de tu mirada
quedo extinto en mi ventanal
¡Qué dolor!
¡No lo soporto ya!
Este grito queda estrangulado en mi paladar
su eco retumba entre mi sien,
Se acumulan tantos quizás.
Tres y cuarenta
¡Quiero dormir ya!
Y no quiero que amanezca otra vez…
San Juan 11:11, 14
Ángel René
aún no raya el alba,
un grito desesperado
se ahoga en mi garganta,
el dolor me lacera,
siento que se me escapa la existencia,
no encuentro como apagar este dolor
que carcome mis tendones y huesos,
mi piel casi desgarrada
acelera los latidos de mi corazón,
estoy al límite de la inconsciencia.
Tirita mi mentón en síncopa percusión
presagio la presencia de la muerte,
¡Acecha! ¡Sigilosa me susurra!
¡Pronto irás conmigo!
Tres y quince, un tic tac,
minutos como proyectiles
atormentan mis sentidos,
jadeo, transpiro, vacilo,
un lamento expira en mi campanilla,
sin eco, sin resonancia.
Sudor frío recorre mi frente,
me ahogo entre lamentos silentes
quiero escapar de mi cuerpo,
¡No estar aquí!
Mi carne magullada supura ansiedad
¡No encuentro paz!
Mis ojos lúgubres parpadean cansancio y sal,
¿Un abrazo ayudaría?
¡Lo dudo!
¡Quiero dormirme ya!
Quiero escuchar: "Requiéscat in pace"
¡Quiero oír tu voz por última ocasión!
¡Quisiera sentir tu boca por postrimera vez!
Necesito que tus labios me digan:
¡Vete a descansar!
Ya lo nuestro no puede ser verdad.
Tres y treinta, la noche avanza a cuentagotas,
¡Qué suplicio!
¿Cuándo amanecerá?
Ya el reflejo de tu mirada
quedo extinto en mi ventanal
¡Qué dolor!
¡No lo soporto ya!
Este grito queda estrangulado en mi paladar
su eco retumba entre mi sien,
Se acumulan tantos quizás.
Tres y cuarenta
¡Quiero dormir ya!
Y no quiero que amanezca otra vez…
San Juan 11:11, 14
Ángel René
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