Plas, plas, plas, plas, plas,plas, plas..., de pie, quitado el sombrero, y aplaudiendo estoy.
Primero, porque los cuartetos son soberbios en todos sus ritmos (cantidad, acento, entonación, y timbre). Perfectos ritmos.
Segundo, porque el desarrollo del poema es coherente, armonioso en su sendero, y lo cierras con el último cuarteto que es broche de oro para cerrar el tema que se inscribe en esos magníficos cuartetos.
Tercero, porque el contenido es conmovedor, y emociona al lector, sea joven, o veterano como yo.
Cuarto, y esto es más personal, porque me he sentido especialmente emocionado, ya que soy divorciado, y mantengo con mi ex-mujer un cariño eterno, y entrañable relación de cercanía, basado en las vivencias dulces que compartimos, en los hijos (y nietos, jajajaja, que soy de la vieja guardia comunista, como ella, jajajajajajajaja) que tenemos, y en el espíritu de paz y de concordia.
En suma.....¡¡que tu poema me ha encantado!! ¡¡Pardiez!!. Y que me alegro de haber pasado por tu espacio para enriquecer mi espíritu con tu poesía.
Tanto es así, que si fueras mujer, me despediría enviándote besos en alas de los vientos, jajajajajajajajajajajajaja, pero noooooooooooo, jajajajajajaja, que a mí me arrebata una minilfalda, y un escote generoso, jajajajajajajajajajajajajajajaja, de modo que me despido enviándote un fuerte abrazo, querido amigo.