orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
he visto troya
tres o cuatro veces durante esta semana
que agoniza.
he visto troya
y puedo verla
doscientas veces más si así lo quisiese.
la tengo a la altura
de mi cuello
fría y metálica
susurrándome cosas.
me hace sentir como un presidente norteamericano
en su despacho
que a ratos bebe a sorbos de la lata.
ahora que agoniza.
ahora
que miro a troya.
he visto troya
y es una caricia indeleble del verano:
tal como la espada
de brad
hundiéndose
en el pecho de eric.
he visto troya
y es como un perro callejero que se recuesta
esperando ser alimentado
por el carnicero.
la he visto.
es como un beso,
y una carreta de caballos.
y una ansia relampagueante
que premoniza una tormenta, susurrándome cosas.
como un balazo de la selección hondureña
que le pinta la cara a algún coreano pendejo,
o como un vecino orteguista, que me observa
esta noche desde las sombras.
he visto troya, y la gente aquí sigue su camino
como si imaginase que no existiese.
he visto troya
y es probable que me obligue a verla
una vez y otra
en el nombre de jerusalén.
en el nombre
de los que así lo quisiesen.
tres o cuatro veces durante esta semana
que agoniza.
he visto troya
y puedo verla
doscientas veces más si así lo quisiese.
la tengo a la altura
de mi cuello
fría y metálica
susurrándome cosas.
me hace sentir como un presidente norteamericano
en su despacho
que a ratos bebe a sorbos de la lata.
ahora que agoniza.
ahora
que miro a troya.
he visto troya
y es una caricia indeleble del verano:
tal como la espada
de brad
hundiéndose
en el pecho de eric.
he visto troya
y es como un perro callejero que se recuesta
esperando ser alimentado
por el carnicero.
la he visto.
es como un beso,
y una carreta de caballos.
y una ansia relampagueante
que premoniza una tormenta, susurrándome cosas.
como un balazo de la selección hondureña
que le pinta la cara a algún coreano pendejo,
o como un vecino orteguista, que me observa
esta noche desde las sombras.
he visto troya, y la gente aquí sigue su camino
como si imaginase que no existiese.
he visto troya
y es probable que me obligue a verla
una vez y otra
en el nombre de jerusalén.
en el nombre
de los que así lo quisiesen.