Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
El amor llegó
despacito,
poco a poco,
en sus palabras contagiosas,
en su mirada inevitable,
ella bebía de mis ojos
sueños recién nacidos,
yo me buscaba en sus manos
y me perdía en sus labios,
su nombre me despertaba
por las mañanas,
colonizó mis pensamientos
dulcemente
con una lluvia fina
de sentimientos,
y aquí sigo
a su piel pegado,
viviendo en sus besos.
despacito,
poco a poco,
en sus palabras contagiosas,
en su mirada inevitable,
ella bebía de mis ojos
sueños recién nacidos,
yo me buscaba en sus manos
y me perdía en sus labios,
su nombre me despertaba
por las mañanas,
colonizó mis pensamientos
dulcemente
con una lluvia fina
de sentimientos,
y aquí sigo
a su piel pegado,
viviendo en sus besos.