Era todo un poeta, la conquistó a base de poemas de amor. Era exquisito en el trato, educado, correcto, encantador y verdaderamente creativo en el amor. Sus manos modelaban su cuerpo inventando caricias nuevas y cada amanecer, le dibujaba un maravilloso futuro sobre su horizonte
Pero resultó ser, un hijastro de la luna, un embaucador truculento, que tejió para ella una intrincada red, de amor odio, en la que quedó atrapada. Un carcelero, que la encerró tras los duros barrotes de sus celos; un pintor enajenado, que pintó morados en su cuerpo hasta salpicar de rojo las paredes
Bajo su estudiada apariencia de amante poeta, se solapaba un siniestro verdugo .