Maite Aranguren
Poeta que considera el portal su segunda casa
Déjame al menos darte estas palabras pegadas al alma
Para que no se olviden en algún amarilleado papel
Déjame al menos torturarme en la agonía
Para poder así en tu regazo encontrar calma
Déjame al menos depositar en tus fotos
El deseo contenido de mis labios tímidos
Déjame al menos llorar a escondidas
El miedo a enfrentarme a los sueños rotos
Déjame al menos visitar tus sueños
Y besar, hasta desfallecer, el recuerdo de tus besos
Déjame al menos desnudar tu ausencia
Mostrándote el sendero del que tus brazos son dueños
Déjame al menos echar sal a mi herida
Para cerciorarme de lo que aún mi cuerpo es capaz de sentir
Déjame al menos demostrarle al amor
Que la fe que un día tuve, sigue en mí intacta todavía
Déjame al menos, mi vida, por Dios, amarte
Déjame al menos, estar aunque no me llames
Porque sin amarte, no vivo, ni muero, sin amarte no existo yo
Porque sin amarte, amor ... ay! sin amarte, sólo existe dolor
Para que no se olviden en algún amarilleado papel
Déjame al menos torturarme en la agonía
Para poder así en tu regazo encontrar calma
Déjame al menos depositar en tus fotos
El deseo contenido de mis labios tímidos
Déjame al menos llorar a escondidas
El miedo a enfrentarme a los sueños rotos
Déjame al menos visitar tus sueños
Y besar, hasta desfallecer, el recuerdo de tus besos
Déjame al menos desnudar tu ausencia
Mostrándote el sendero del que tus brazos son dueños
Déjame al menos echar sal a mi herida
Para cerciorarme de lo que aún mi cuerpo es capaz de sentir
Déjame al menos demostrarle al amor
Que la fe que un día tuve, sigue en mí intacta todavía
Déjame al menos, mi vida, por Dios, amarte
Déjame al menos, estar aunque no me llames
Porque sin amarte, no vivo, ni muero, sin amarte no existo yo
Porque sin amarte, amor ... ay! sin amarte, sólo existe dolor