Imanes nuestros pensamientos,
de insinuante magnetismo,
consumieron al instinto nacido,
alborozo y distraído.
¡Me enamore, sí, me enamore!
de tus proyectos de vida
de tu sentido del respeto
de tu pirámide de valores
de tu bondad con los ancianos
de tu generosidad con los amigos
de tu humildad para con los demás.
¡Me enamore, sí, me enamore!
de tu ritmo al bailar
de tu gentil caballerosidad
de la mezcla de tus aromas
de tus caricias oliendo mi pelo
de tus ojos ofreciendo ternura
del latir de tu corazón rozando el mio.
¡Me enamore, sí, me enamore!
mis mejillas se sonrojan
bailo a solas con una escoba
repito tu nombre como una canción
tu atenta presencia hace la diferencia
me subyuga tu voz cuando dices te amo
¡eres mi sueño despierta!
me enamore, sí, como nunca me enamore.