Pobre rica (Soneto endecasílabo)
El insomnio me abraza cuando pienso
en las falsas promesas que me hiciste,
me pongo a razonar, cuánto perdiste
por largarte a vivir oliendo incienso.
La intranquilidad, se ha endurecido
como cristal que el tiempo lo fraguó,
cansado de esperarte se rompió
formándose un aljibe muy crecido.
Quedó un residuo de que te quería
traspasando el espejo del amor,
nadie puede dudar que fuiste mía.
Abandonando el nido, fuiste tú
que partiste a la incierta lejanía,
a ser la pobre rica de un hindú.
Ramiro Ponce P.