Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Para inventarte imaginé la lluvia
que nos acompaña en los sueños,
besé los días que lloraban en mis manos,
atravesé desiertos de palabras con eco,
mi camino fue la mejilla de un viento escondido,
el destino tu risa dibujada en el olivo,
abracé ciudades vestidas de hombres,
acaricié flores en los cementerios,
tu rostro nadaba desnudo en el río,
por fin amaneciste en mis versos,
una mañana de domingo me bebí tus labios,
desde entonces todo lo veo del color de tus ojos verdes.
que nos acompaña en los sueños,
besé los días que lloraban en mis manos,
atravesé desiertos de palabras con eco,
mi camino fue la mejilla de un viento escondido,
el destino tu risa dibujada en el olivo,
abracé ciudades vestidas de hombres,
acaricié flores en los cementerios,
tu rostro nadaba desnudo en el río,
por fin amaneciste en mis versos,
una mañana de domingo me bebí tus labios,
desde entonces todo lo veo del color de tus ojos verdes.