M. Literaria.
Poeta recién llegado
-¡No existe el amor!- grita desesperado un loco en medio de la avenida. - ¡les mienten en la cara, se perdió la magia. Nadie cree en el amor!-
Estaba tan convencido, que casi logra hacer lo mismo conmigo. Pero me detuve y recordé...
Me acordé de la mirada de mamá el día que me fui de casa; del abrazo de papá la noche de mi graduación; las ultimas lagrimas de mi abuelo despidiendo al amor de su vida el día de su entierro.
Pensé en los momentos que compartí con mis amigas, cada risa y las peleas también. El apoyo constante y el aguante que se construyó hace rato, y hasta el día de hoy sigue creciendo...
El primer beso con ese "él" que no pudo ser.
El festejo de mis peludos al llegar a casa...
Me senté junto a este buen loco señor y le pregunté - ¿Amo alguna vez?-
-¿Yo?, amé con la fuerza de un huracán y ella se marchó.-
-Sabe usted, mi buen amigo, que se equivoca. El amor no lo hace una persona; son los hechos los responsables de que sintiéramos amor.-
-Si está tan segura, dígame una sola cosa que a usted le permita seguir creyendo en el amor. Tantas guerras y tanta desolación, injusticias y violaciones... ¿Dónde ve el amor usted señorita?
-En la mirada de un niño al ver a su mamá; en el abraso de un amigo. También veo amor el maestros que nacieron para su profesión. En un animal al mover la cola desesperado por una caricia.- Me miró fijo y seguí...
- Me va a decir, mi buen amigo, que usted en lo más profundo de su alma ¿no desea ser amado?.-
Un silencio me sirvió como respuesta. Él si amaba, estaba dolido. Pero todavía seguía creyendo en el amor.
Amar, es creer.
No todo está perdido.
¡Yo si creo en el amor!
Estaba tan convencido, que casi logra hacer lo mismo conmigo. Pero me detuve y recordé...
Me acordé de la mirada de mamá el día que me fui de casa; del abrazo de papá la noche de mi graduación; las ultimas lagrimas de mi abuelo despidiendo al amor de su vida el día de su entierro.
Pensé en los momentos que compartí con mis amigas, cada risa y las peleas también. El apoyo constante y el aguante que se construyó hace rato, y hasta el día de hoy sigue creciendo...
El primer beso con ese "él" que no pudo ser.
El festejo de mis peludos al llegar a casa...
Me senté junto a este buen loco señor y le pregunté - ¿Amo alguna vez?-
-¿Yo?, amé con la fuerza de un huracán y ella se marchó.-
-Sabe usted, mi buen amigo, que se equivoca. El amor no lo hace una persona; son los hechos los responsables de que sintiéramos amor.-
-Si está tan segura, dígame una sola cosa que a usted le permita seguir creyendo en el amor. Tantas guerras y tanta desolación, injusticias y violaciones... ¿Dónde ve el amor usted señorita?
-En la mirada de un niño al ver a su mamá; en el abraso de un amigo. También veo amor el maestros que nacieron para su profesión. En un animal al mover la cola desesperado por una caricia.- Me miró fijo y seguí...
- Me va a decir, mi buen amigo, que usted en lo más profundo de su alma ¿no desea ser amado?.-
Un silencio me sirvió como respuesta. Él si amaba, estaba dolido. Pero todavía seguía creyendo en el amor.
Amar, es creer.
No todo está perdido.
¡Yo si creo en el amor!