Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Vuelve al mar de tu piel de arena
que yo guardaré en mi libreta amarilla
la brisa fresca de tu presencia marina.
La ciudad te disfraza de sirena del asfalto,
caminas sonriendo sueños soleados,
te miro y crecen mil noches en mis manos,
mi deseo desemboca en tu mirada,
las olas de tus pasos te delatan,
en la jungla de automóviles eres agua salada,
te deslizas por la acera robándome un poema,
treinta segundos es lo que me concedes,
suficientes quizás para imaginar una vida.
que yo guardaré en mi libreta amarilla
la brisa fresca de tu presencia marina.
La ciudad te disfraza de sirena del asfalto,
caminas sonriendo sueños soleados,
te miro y crecen mil noches en mis manos,
mi deseo desemboca en tu mirada,
las olas de tus pasos te delatan,
en la jungla de automóviles eres agua salada,
te deslizas por la acera robándome un poema,
treinta segundos es lo que me concedes,
suficientes quizás para imaginar una vida.