Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cae la tarde en calor estival,
golondrinas fugases se escapan
huyendo la venida de la tempestad,
un feroz viento impasible sopla
que con sus dedos invisibles
desbarata impiadoso las nubes,
torbellinos despeinan los tocados
de los altivos y frondosos olmos,
ensordeciendo el pastoral idilio
con bombardeos tempestuosos
.
Es tormenta que la sabana agita
y el mar las olas bate y precipita,
nada con su insistencia puede
sin faltar la voluntad o valia
que impida o contrarreste
su terca furia enardecida,
pero nunca nuestra paz
jamás destruir pueda,
o llevarse los besos
que tu boca diera
.
RR
.
golondrinas fugases se escapan
huyendo la venida de la tempestad,
un feroz viento impasible sopla
que con sus dedos invisibles
desbarata impiadoso las nubes,
torbellinos despeinan los tocados
de los altivos y frondosos olmos,
ensordeciendo el pastoral idilio
con bombardeos tempestuosos
.
Es tormenta que la sabana agita
y el mar las olas bate y precipita,
nada con su insistencia puede
sin faltar la voluntad o valia
que impida o contrarreste
su terca furia enardecida,
pero nunca nuestra paz
jamás destruir pueda,
o llevarse los besos
que tu boca diera
.
RR
.
.
Última edición: