Valeria del Mar
Poeta recién llegado
Novilunio
Dos personas caminaban
tomadas de las manos
y al unísono vociferaban:
¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo!
Ella se llamaba Lorieta.
Él se llamaba Yael.
Ella doctora en letras.
Él productor de miel.
Se conocieron de niños
por desventuras de la vida.
Ella jugaba con libros.
Él con la dulzura encendida.
Con efectivos poemas la conquistó
y la llevo hasta las estrellas
poemas que él escribió
exclusivamente para ella.
Su imaginación volaba
cada vez que pensaba en Lorieta,
su corazón se aceleraba
cuando la recordaba a ella.
Lorieta sentía lo mismo
aunque se notaba extraña
estaba su ser como en un sismo
a punto de caer en la mañana.
Luna y sol se juntaron
el día en que se conocieron
¡Novilunio! gritaron...
todos los ángeles del cielo.
Novilunio lleno de amor
de cristales rojos y encendidos.
Dos almas , un solo corazón
repleto de sueños vividos.
Sucedió en un tiempo irreal,
pero más real que el mismo cielo.
En este andar celestial
dos seres puros se conocieron.
Se conocieron allí
en lo alto , en lo infinito
se conjugaron allí
en un mundo santo y bendito.
Ironías sangrientas , si las hay
conocerse allí en el cielo
sin distinción de raza , culto
rango social, ni credo.
Eran dos niños , dos ángeles
que viajaron sin regreso
Él destino los cruzó
en ese paseo perverso.
Paseo lleno de amor
que nació con la misma muerte
armonías de gran color
en un universo inerte.
Dos personas caminaban
tomadas de las manos
y al unísono vociferaban:
¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo!
Ella se llamaba Lorieta.
Él se llamaba Yael.
Ella doctora en letras.
Él productor de miel.
Se conocieron de niños
por desventuras de la vida.
Ella jugaba con libros.
Él con la dulzura encendida.
Con efectivos poemas la conquistó
y la llevo hasta las estrellas
poemas que él escribió
exclusivamente para ella.
Su imaginación volaba
cada vez que pensaba en Lorieta,
su corazón se aceleraba
cuando la recordaba a ella.
Lorieta sentía lo mismo
aunque se notaba extraña
estaba su ser como en un sismo
a punto de caer en la mañana.
Luna y sol se juntaron
el día en que se conocieron
¡Novilunio! gritaron...
todos los ángeles del cielo.
Novilunio lleno de amor
de cristales rojos y encendidos.
Dos almas , un solo corazón
repleto de sueños vividos.
Sucedió en un tiempo irreal,
pero más real que el mismo cielo.
En este andar celestial
dos seres puros se conocieron.
Se conocieron allí
en lo alto , en lo infinito
se conjugaron allí
en un mundo santo y bendito.
Ironías sangrientas , si las hay
conocerse allí en el cielo
sin distinción de raza , culto
rango social, ni credo.
Eran dos niños , dos ángeles
que viajaron sin regreso
Él destino los cruzó
en ese paseo perverso.
Paseo lleno de amor
que nació con la misma muerte
armonías de gran color
en un universo inerte.