Santiago Oreggia
Poeta fiel al portal
Eres tan bella y dulce mi amada pequeñita,
que la luna siente celos de ti,
y el sol palidece en los amaneceres,
al solo escuchar la pronunciación de tu nombre.
SOLCITO.
Eres tan inmensamente sensata,
tan grandiosamente elocuente,
y demuestras tanta madurez
en el desborde de tus graciosas
palabras infantiles,
que constituyes la envidia de muchos adultos
que padecen del don de tu pureza,
tu verdad y tu sinceridad cristalina.
SOLCITO.
Luz de mi oscuridad,
belleza de mi existencia,
angelito de mis noches,
resplandor de mis amaneceres
que solo poseen tu nombre.
SOLCITO
Niña diosa mía,
dueña de un corazoncito,
tan bello, noble e inmenso,
que albergara todo el amor
de la existencia de este papa que
te ama y adora hasta él
mas allá del infinito por siempre::
::
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
que la luna siente celos de ti,
y el sol palidece en los amaneceres,
al solo escuchar la pronunciación de tu nombre.
SOLCITO.
Eres tan inmensamente sensata,
tan grandiosamente elocuente,
y demuestras tanta madurez
en el desborde de tus graciosas
palabras infantiles,
que constituyes la envidia de muchos adultos
que padecen del don de tu pureza,
tu verdad y tu sinceridad cristalina.
SOLCITO.
Luz de mi oscuridad,
belleza de mi existencia,
angelito de mis noches,
resplandor de mis amaneceres
que solo poseen tu nombre.
SOLCITO
Niña diosa mía,
dueña de un corazoncito,
tan bello, noble e inmenso,
que albergara todo el amor
de la existencia de este papa que
te ama y adora hasta él
mas allá del infinito por siempre::
::Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
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