esthergranados
Poeta adicto al portal
Deja unos puntos suspensivos al final de la historia. No la cierres. La has llenado de interrogaciones crueles y de admiraciones insolentes que ponen el acento en tu creciente interés por ella. Los paréntesis, explícitos, campan a sus anchas por el relato puntualizando el sentido de algunas frases para que no queden dudas, y las comillas, citando mis palabras de reproche hacia ti, o de súplica, me ridiculizan y me entristecen. Pero a pesar de tu rotundidad, no pongas punto y final, deja unos puntos suspensivos al final de la historia.