BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te encontré con el corazón
hecho ciscos, la miopía te
había descabalgado la retina,
y la cólera de dios, se desataba
cada vez que abrías la córnea
para saludarme. Me invitaste
con desdén a subirme a tu parra,
desde entonces, no he parado de
coordinar memoria alguna, con tus
asechanzas. Mi vida transcurre
a la par de la tuya, entonces, ¿por qué
soy tan viejo? Si me miras de lejos,
podrás verme desenfocado y austero;
con no verte al otro lado, me contento.
©
hecho ciscos, la miopía te
había descabalgado la retina,
y la cólera de dios, se desataba
cada vez que abrías la córnea
para saludarme. Me invitaste
con desdén a subirme a tu parra,
desde entonces, no he parado de
coordinar memoria alguna, con tus
asechanzas. Mi vida transcurre
a la par de la tuya, entonces, ¿por qué
soy tan viejo? Si me miras de lejos,
podrás verme desenfocado y austero;
con no verte al otro lado, me contento.
©