En el amanecer de un beso
vi crear a Diós el universo.
-Diós es amor-
Y al comprender eso
me estremecí
al ver en tu armonía
dibujadas las estrellas:
Sempiterna luz de su embeleso.
Entonces supe con el beso
que Diós no está en el cielo,
ni en la tierra, ni en el oscuro techo:
Porque Diós es cielo, tierra y lecho.
Metafísicas leyes conjuntando orden y belleza
que brota en nuestro pecho.
De ahí el beso. De ahí que Diós, con destreza,
quiso ver con ojos de hombre su materia
desde este mundo de despecho.
Entonces creó vida, que es materia que sufre,
Entonces creó al hombre donde encontró su reflejo.
Y Diós lo supo...¿Para qué sirve ser todo lo que existe
sin mirarse en un espejo?
vi crear a Diós el universo.
-Diós es amor-
Y al comprender eso
me estremecí
al ver en tu armonía
dibujadas las estrellas:
Sempiterna luz de su embeleso.
Entonces supe con el beso
que Diós no está en el cielo,
ni en la tierra, ni en el oscuro techo:
Porque Diós es cielo, tierra y lecho.
Metafísicas leyes conjuntando orden y belleza
que brota en nuestro pecho.
De ahí el beso. De ahí que Diós, con destreza,
quiso ver con ojos de hombre su materia
desde este mundo de despecho.
Entonces creó vida, que es materia que sufre,
Entonces creó al hombre donde encontró su reflejo.
Y Diós lo supo...¿Para qué sirve ser todo lo que existe
sin mirarse en un espejo?
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