CATINA
Poeta fiel al portal
El viejo apenas caminaba pero pegaba una moneda en su frente tambaleándose como un mono y las niñas reían mucho. De pronto me quedé estupefacta, era la misma mano, la recordé en el instante…la misma que hace años cuando era niña, nos ayudaba a cruzar la calle y nos hacía chistes; era la misma; tenía una marca de fuego cerca de la uña negra, la misma que me compro una paleta y me llevo a su casa, me dio unas uvas, me subió a su cama me tocó con sus manos ásperas, luego ya no recuerdo nada….