nelida moni
Poeta fiel al portal
Un reloj marca un ritmo acompasado, hace horas que
partí , cerré con llave la puerta de los cristales rotos,
Si alguien gusta pasar lo hará por ellos, pero yo cerré igual.
Atravesé el pasillo largo y eludí una a una, cada baldosa rota.
¡Al fin!... el gusto de esquivar los baches… por lo menos esos;
No miré atrás, no dejé nada de valor.
Me traje el techo de luna y como caireles estrellas, hasta
dejé mis quejas, mis llantos, alguna que otra pena.
Llevo mis manos abiertas, me olvidé los guantes de puño cerrados.
Transito descalza, mis pies se mojan, se tiñen con la clorofila de los pastos.
Pasó una nube como saludando y mojó mis cabellos enredados hasta peinarlos.
He dejado todo, aún no estoy a salvo, llevo el corazón y está sangrando.
Nélida Moni