DARIO ALVAREZ
Poeta asiduo al portal
Amor
No escribimos nuestros nombres en la arena
ni dibujamos corazones en la playa del mar,
no derrochamos suspiros en cada luna llena,
nadie dijo que no hacerlo no es amar.
Nuestros pies no pasearon por fantásticos vergeles,
ni siguieron los senderos de históricos amantes,
no mojamos nuestras almas en la fuente de Cibeles,
no por ello nos privamos de Beethoven sus diamantes.
Nos fueron esquivos a los ojos las pirámides de Guiza,
las cataratas de Iguazú, la arquitectura romana,
los campos Elíseos, la sin par Monalisa,
menos el vuelo de los pájaros y el borbotar de la fontana.
No escribimos, no viajamos, no tuvimos
y lejos del bullicio nuestra vida avanza,
gozamos de la lluvia, la nostalgia vencimos
y de la mano vamos llevando la esperanza.
Aunque vengan horas grises, no hay despecho,
seguimos la pluma de Bécquer y Neruda.
Donde quiera que sea,… bajo un árbol o bajo nuestro techo
contemplamos el cosmos con el alma desnuda.
AUTOR: DARÍO G. ALVAREZ
PAÍS ORIGEN: ECUADOR
No escribimos nuestros nombres en la arena
ni dibujamos corazones en la playa del mar,
no derrochamos suspiros en cada luna llena,
nadie dijo que no hacerlo no es amar.
Nuestros pies no pasearon por fantásticos vergeles,
ni siguieron los senderos de históricos amantes,
no mojamos nuestras almas en la fuente de Cibeles,
no por ello nos privamos de Beethoven sus diamantes.
Nos fueron esquivos a los ojos las pirámides de Guiza,
las cataratas de Iguazú, la arquitectura romana,
los campos Elíseos, la sin par Monalisa,
menos el vuelo de los pájaros y el borbotar de la fontana.
No escribimos, no viajamos, no tuvimos
y lejos del bullicio nuestra vida avanza,
gozamos de la lluvia, la nostalgia vencimos
y de la mano vamos llevando la esperanza.
Aunque vengan horas grises, no hay despecho,
seguimos la pluma de Bécquer y Neruda.
Donde quiera que sea,… bajo un árbol o bajo nuestro techo
contemplamos el cosmos con el alma desnuda.
AUTOR: DARÍO G. ALVAREZ
PAÍS ORIGEN: ECUADOR