πxel
Enzo Molinari - πxel - Costa Rica
Buenos días América.
Tierra del sol que nace en levante y me deja perplejo.
A esta hora en la mañana,
tu estrella me ciega,
me ilumina...
me desvela.
Qué dulce impertinente alevosía la tuya, cantarme desde siempre el peligro del que ya era adormecidamente consciente, y, del que puedo salir ileso, tan sólo con un poco de fe.
Aunque tantas veces
fui fracturado en todas las partes posibles,
siempre tú, supiste lograr mi desagravio y compostura.
Me fui lanzando entre mares y barcos.
Entre suertes y astucias.
Entre rumbos y velas.
Y aquí estoy,
entre mis pisadas y tu arena,
besando tu playa con mis huellas.
En esta vivaz costanera.
Tímidamente, te miro a lo lejos.
Intento descubrir
la manera de adentrarme a descubrir tu horizonte,
tu extensa llanura,
tus glaciares, desiertos,
tus volcanes y selvas,
tus valles y páramos,
tu arroyo, tu lago, tu río,
tus cuatro estaciones,
tus secretos, verdades,
tu osadía y tu miedo.
Y aquí estoy, entre mi cima y tu sima.
Tocando cielo con par de ojos que ya no son míos,
desde tu altiva cordillera.
Eres única dueña de paisajes que me embelesan
y sufro síndrome de conquistador conquistado.
Me haces arriesgar la vida, por regresar a tu entraña.
Buenas noches América.
Tierra de astros azulados y lunas de plata.
A esta hora, tu sol se se ha cremado pusilánime a mi vista,
entre montañas y primaveras.
Tu abrasadora intemperie,
me congela.
Y yo,
me yazco plañido a la luz de futuros saqueos
pero sabiendo que, de ti, los imperios nunca serán dueños.
Desde ya me desangro y solamente deseo fenecer, aquí, ahora,
entre tus flores y mis anhelos,
entre tus nostalgias...
y mis sueños.
:Bitácora de πColón xii.x.1492
http://palabras-arrancadas-al-alma.blogspot.com/2016/10/america.html
Tierra del sol que nace en levante y me deja perplejo.
A esta hora en la mañana,
tu estrella me ciega,
me ilumina...
me desvela.
Qué dulce impertinente alevosía la tuya, cantarme desde siempre el peligro del que ya era adormecidamente consciente, y, del que puedo salir ileso, tan sólo con un poco de fe.
Aunque tantas veces
fui fracturado en todas las partes posibles,
siempre tú, supiste lograr mi desagravio y compostura.
Me fui lanzando entre mares y barcos.
Entre suertes y astucias.
Entre rumbos y velas.
Y aquí estoy,
entre mis pisadas y tu arena,
besando tu playa con mis huellas.
En esta vivaz costanera.
Tímidamente, te miro a lo lejos.
Intento descubrir
la manera de adentrarme a descubrir tu horizonte,
tu extensa llanura,
tus glaciares, desiertos,
tus volcanes y selvas,
tus valles y páramos,
tu arroyo, tu lago, tu río,
tus cuatro estaciones,
tus secretos, verdades,
tu osadía y tu miedo.
Y aquí estoy, entre mi cima y tu sima.
Tocando cielo con par de ojos que ya no son míos,
desde tu altiva cordillera.
Eres única dueña de paisajes que me embelesan
y sufro síndrome de conquistador conquistado.
Me haces arriesgar la vida, por regresar a tu entraña.
Buenas noches América.
Tierra de astros azulados y lunas de plata.
A esta hora, tu sol se se ha cremado pusilánime a mi vista,
entre montañas y primaveras.
Tu abrasadora intemperie,
me congela.
Y yo,
me yazco plañido a la luz de futuros saqueos
pero sabiendo que, de ti, los imperios nunca serán dueños.
Desde ya me desangro y solamente deseo fenecer, aquí, ahora,
entre tus flores y mis anhelos,
entre tus nostalgias...
y mis sueños.
http://palabras-arrancadas-al-alma.blogspot.com/2016/10/america.html