Yo Aurelio
Poeta recién llegado
Alguna vez acogí el rastro de tu pie derecho
en una esfera de luna
y le puse besos como velas,
saliva para ungirlo.
Alguna vez hablamos de quedarnos ausentes de un mundo
hostil y rutinario
y dormir en la piel de tus mejillas,
profanos y sedientos,
bufones sibaritas.
Es que algunas veces todos los anhelos
no bastan para la piel que te cobija
y he de repartirlos en tramos de tu morbo
y tu lascivia,
solo por jugar a ser tu dios, tu esclavo
y poner para tu sed mi otra mejilla.
A veces besas pesadillas y te ausentas en una taza de café
o detrás de una bombilla ,
entonces te persigo
con caricias urgentes como balas
para tocar tu agua
y vibrarte como un piano ansioso y deprimido;
solo te limitas a abrir un poco tu ojo izquierdo
mientras sigo persiguiendo tu pie derecho
y un rastro de tu luna me lleva hasta tu orilla.
Te finges dormida y yo cazo mariposas en el borde de tu risa.
en una esfera de luna
y le puse besos como velas,
saliva para ungirlo.
Alguna vez hablamos de quedarnos ausentes de un mundo
hostil y rutinario
y dormir en la piel de tus mejillas,
profanos y sedientos,
bufones sibaritas.
Es que algunas veces todos los anhelos
no bastan para la piel que te cobija
y he de repartirlos en tramos de tu morbo
y tu lascivia,
solo por jugar a ser tu dios, tu esclavo
y poner para tu sed mi otra mejilla.
A veces besas pesadillas y te ausentas en una taza de café
o detrás de una bombilla ,
entonces te persigo
con caricias urgentes como balas
para tocar tu agua
y vibrarte como un piano ansioso y deprimido;
solo te limitas a abrir un poco tu ojo izquierdo
mientras sigo persiguiendo tu pie derecho
y un rastro de tu luna me lleva hasta tu orilla.
Te finges dormida y yo cazo mariposas en el borde de tu risa.
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