Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y si le canto al viento voces incoherentes
vistiéndolas con tus galas blancas.
Si me invento fragancias con tu nombre
pintando en la historia, tu rostro inmaculado.
¿Acaso te aras inmortal como los átomos?
¿Vibraras en el tiempo eterno como una estrella?
O tan solo serás imagen de un recuerdo marchito.
Un callado soplo en la inmensidad.
¡No!. Seguirás siendo lo que eres,
un extraño retoño de emociones intactas,
el sutil palpito de mi corazón agonizante,
la llama blanca de un fuego inquietante,
como nada, y como todo.
Y en mi plaza contoneas tus figuras
lanzando zarpazos al viento,
arrancando suspiros prolongados,
negras caricias a la imaginación del silencio.
¡Oh mujer!
mujer de blanco, y del negro nocturno
intrusa ave de mi pampa florida
¿como no te vas, como no me dejas?
Leonardo V.
vistiéndolas con tus galas blancas.
Si me invento fragancias con tu nombre
pintando en la historia, tu rostro inmaculado.
¿Acaso te aras inmortal como los átomos?
¿Vibraras en el tiempo eterno como una estrella?
O tan solo serás imagen de un recuerdo marchito.
Un callado soplo en la inmensidad.
¡No!. Seguirás siendo lo que eres,
un extraño retoño de emociones intactas,
el sutil palpito de mi corazón agonizante,
la llama blanca de un fuego inquietante,
como nada, y como todo.
Y en mi plaza contoneas tus figuras
lanzando zarpazos al viento,
arrancando suspiros prolongados,
negras caricias a la imaginación del silencio.
¡Oh mujer!
mujer de blanco, y del negro nocturno
intrusa ave de mi pampa florida
¿como no te vas, como no me dejas?
Leonardo V.
[MUSICA]http://www.geocities.com/hollywood/hills/4713/Leaves_on_the_Seine.mid[/MUSICA]
:: COMO SIEMPRE, ME GUSTA CONTESTARTE CON OTRO POEMA.