NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Tú mereces mi amor,
mereces todo de mí,
estos besos que se anidan
en el hueco de tus labios,
estas manos que se nutren
del calor de tu piel...
Los mereces, los deseas,
los cuidas;
tú les das esa razón
de nacer y de existir.
Tú mereces mi atención,
mereces cada frase
de aquella canción
que habla sobre ser feliz;
mereces cada carcajada,
mereces cada sueño
que hasta dormida me hace sonreír,
que no me hace más llorar,
que ya no es mi madrugada
sinónimo de insomnio y soledad.
Tú mereces de mi mente
el primer y el último pensamiento,
mereces de mi corazón
el más puro y sagrado sentimiento,
tú mereces mi pasión,
tú mereces mi cuerpo,
y los benditos sonidos de nuestro querer
cuando me seduces y me enredas
en los versos de tu fuego
al caer el atardecer.
Tú mereces mi amor,
porque desde que estás aquí
no he dejado un solo día de sentir
que ya no pertenezco a este cuerpo
que ahora soy solamente de ti;
porque das regazo a mi locura,
porque curas cada herida con ternura,
porque a cada minuto me aseguras
y me haces saber cuánto valoras
que el camino me haya puesto allí,
frente a tus ojos,
bajo tu mirada cuidadosa,
a milímetros de tu mano milagrosa,
al alcance, quizás, de una nueva vida.
Y aunque me encontraste en despojos,
aunque aún sangraba aquella herida,
te arriesgaste a levantarme
sin importarte el filo de mis espinas,
y cambiaste mis nubes por estrellas,
mis colores cenizos por el brillo del sol,
mi ansiedad por aventuras,
mi solemnidad por travesuras,
y toda mi oscuridad por un inmenso resplandor...
Tú me hallaste derrotada
y hoy me haces sentir renovada,
tú me miras
"como si quizás fuera yo magia",
"me devuelves, a la vida, entera";
tú me quieres, tú me cuidas,
tú me enseñas, tú me animas,
y recibes con los brazos abiertos,
sin trucos o enredijos,
sin engaños ni acertijos,
ávido y esperanzado
todo aquello que yo te doy...
Y me siento confortada,
correspondida y desahogada,
feliz, ligera, despreocupada,
respirando el aroma de tu esencia,
absorbiendo tu arte, tu presencia,
que me aleja de aquel cruento desamor,
que pincela su alegría sobre mi dolor,
reconstruye mis alas, les pone color,
y me deja ser libre, me deja ser yo,
que por eso hoy veo claramente
mi vida, que tú
mereces todo mi amor...
Niña Sanctuary / 4 Nov 16