Lorelizh Beye
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bailarinas se prenden a mi traje
sus vestidos me prestan de colores,
caballitos de mar, sus resplandores
hasta que la marea verdiazul, baje.
Estrellas marineras en mi pelo
se deslizan y dejan filamentos
y el iris en sus puntas y fragmentos,
yo les dejo en mi voz un ritornelo.
Swordfish, Koi y un pez anjova
entre pompas y algas jabonosas
hasta el cairel de mis sueños muy hermosas
bajan y suavemente perlas roban.
Hasta un pez mariposa y esturiones
me prestan su vestido de neones
cubren entre traviesos tibia tez
de mi nívea silueta en desnudez.
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