selenschek manfred
Hijo de la Luna
Mar_ y Selens Manfred
Caminando sola por la extensa playa
siento la caricia del sol y la brisa,
el rugir del mar es trueno en mis oídos
cuando recuerdo tu voz en su presencia.
Que clase de misterios tu liberas
que ha pesar de lo lejos son la esencia,
de temores valientes y atrevidos
en la playa que guarda tus antojos.
Ya veo el ocaso brillando en tus ojos
siento estremecer tu cuerpo entre mis olas,
cuando descubres el secreto de mi ostra,
y con tu frenesí me devoras toda.
Quiero volver hundido en tu ensenada
por el deseo prístino en las almas,
saboreando tu fe de perla y nácar
ansioso, dilatado, desmedido.
Es de pétalos mi cuerpo desarmado
arrojado al mar como una sutil flor,
a ese paladar de artero tiburón
que pinta en mis labios sangre carmesí.
Quiero partir en dos tus emociones
y sembrar desvaríos junto a ti,
espolear la cadencia de tus ritmos
y que ulule tu piel rojo candela.
Es mi silueta exaltada de sirena
ven y al fin, devora toda mi corola,
que el mar cubrirá con su sábana de olas
cuerpos inundados con su blanca espuma.
Rendido soy feliz entre tus senos
que mas puedo pedir, sino la paz,
hundido en tus deseos que me acunan
cada vez que me arropes dulce Mar.