John Mejía
Poeta asiduo al portal
A veces escribo poesía sólo por escribir,
pero pocas veces, porque en realidad quiero.
Y hoy quise tomar tu imagen,
me fue prestada y con derecho,
y con mi palabra esculpirte completa.
Te vi de un de repente,
ondeaba tu belleza como aire,
como bandera en tibia brisa,
como llovizna que apacigua,
y como el mismo fuego que arde.
Y en las mañanas abrirte como un girasol,
y hacerte pétalos de caricias,
y sofocarme con tu aroma.
Difícil no desear cual tierna piel,
perdido en lo esculpido de tus curvas,
en la noche de tus cabellos,
tomar cautivo lo abultado de tu pecho,
perderse entero entre broche de tu falda.
Esta noche, tarde o mañana,
prestada estás y mi a merced,
y por eso es que entierro estos versos,
en lo más profundo de tu entraña,
y lo más tibio de tu placer.
La poesía hoy te ha hecho mi pre-pago,
ya que con ella misma es suficiente,
para ser la más puta y la más santa.
Es esta palabra que hoy te idolatra,
te llama bella y exquisita,
te llama sol y luna,
te llama hermosa y altanera,
te llama simplemente: Mujer.